Las 9 R’s: La clave de la economía circular

La mayoría de las personas está familiarizada con las 3 R’s del reciclaje, que son Reducir, Reutilizar y Reciclar, sin embargo, desde hace unos años hasta la fecha se ha empezado a hablar sobre las 9R’s y como estás son la clave de la economía circular.

En 2015 la Unión Europea estructuró un plan con más de cincuenta medidas a implementar que les permitirían lograr la transición desde un modelo de economía lineal, hacia un modelo de economía circular. Este plan ha sido replicado por varios países en el mundo, en especial en Latinoamérica donde se están empezando a promover este tipo de prácticas entre las organizaciones existentes y las que están surgiendo.

El nuevo modelo de producción y consumo en el que se basa la economía circular, que en pocas palabras lo que busca es, prolongar la vida útil de los objetos, está dejando atrás el antiguo modelo lineal donde se producían bienes, se utilizaban y finalmente eran desechados. Este nuevo modelo tiene como columna vertebral 9 conceptos fundamentales que constituyen la formula exitosa de la economía circular.

Las 9 R’s de la economía circular

1. Rechazar

El primero de estos nueve conceptos es rechazar, con el que se busca incentivar a los consumidores en no aceptar ciertos productos que ya no sean necesarios o en su defecto, buscar un nuevo enfoque para dichos productos que elimine la necesidad de producirlos. Un ejemplo claro de esto son las revistas o periódicos, los cuales pueden ser enviados ahora de manera electrónica sin necesidad de ser impresos.

2. Repensar

El siguiente concepto es repensar y lo que se busca principalmente es promover entra las empresas una estrategia donde se busque remplazar el hecho de que los consumidores sean propietarios de los productos, por un modelo donde por el contrario se les ofrezca un servicio, basándose en un modelo de economía colaborativa.

Un ejemplo que ilustra esto, es reemplazar la venta de aires acondicionados, por el alquiler de estos donde el consumidor estaría pagando por el servicio del alquiler y mantenimiento, más no por la compra del equipo.

3. Reducir

Reducir implica promover estrategias que busquen disminuir en la medida de lo posible el consumo de recursos para la fabricación de los productos, como también implica promover disminuir el uso de estos. Un ejemplo interesante de esto es la eficiencia energética donde si bien se necesita que los fabricantes produzcan equipos eficientes, es clave que el usuario tenga una conciencia de ahorro, donde promueva medidas que le permitan disminuir el consumo de recursos como energía y agua.

4. Reutilizar

Como el mismo nombre lo indica, reutilizar significa que si tenemos un producto que aún se encuentra en buen estado y todavía cumple su función, debemos seguir utilizándolo hasta que su vida útil lo permita. Existen varios ejemplos que podemos utilizar aquí como nuestros celulares, los cuales se descubrió hace poco que hay una ralentización programada para promover su renovación.

Otro ejemplo válido para nuestros hogares son los jabones líquidos; muchas veces compramos los envases de plástico de jabón y lo desechamos una vez se termina; lo que podemos hacer para no desecharlo, es volverlo a llenar con jabón para así alargar la vida útil del envase.

5. Reparar

Otro aspecto clave de la economía circular es la posibilidad de reparar nuestros objetos defectuosos. En Latinoamérica aún es muy común ver que, cuando un electrodoméstico falla este sea llevado a reparación, sin embargo, en países ricos la primera opción es desecharlo y comprar uno nuevo. Para promover esta práctica, es indispensable que los fabricantes utilicen componentes en sus productos que sean más estándar, lo cual permitiría reemplazar el componente averiado en vez de todo el producto.

6. Restaurar

Seguramente te preguntarás que tiene de diferente este aspecto con el anterior, por lo que aquí te tengo la respuesta. Si bien reparar es cambiar un componente de un producto para que este continúe funcionando durante su ciclo de vida, restaurar se enfoca en objetos que ya cumplieron su ciclo de vida y que no están en la capacidad de seguir cumpliendo su función. La restauración se hace cuando hay viabilidad de volver funcional nuevamente el producto, de lo contrario, la mejor alternativa puede ser reciclarlo.

7. Refabricar

Cuando un objeto cumple su ciclo de vida y no se encuentra funcional, existe la posibilidad de desensamblarlo, hacer un análisis de su estado actual y con base a esto hacer un reacondicionamiento y remplazo de los componentes defectuosos, para que pueda ser puesto en venta nuevamente como un producto casi nuevo. Un ejemplo aquí podrían ser los equipos de sonido o radios.

8. Redefinir

La octava clave de la economía circular busca promover el ingenio y la innovación en las personas, puesto que implica darles un nuevo uso o una nueva utilidad a aquellos objetos que ya se encuentran desgastados o que con la llegada de nuevas tecnologías han quedado obsoletos.

9. Reciclar

Este es el último paso de la economía circular y lo que implica es que una vez un producto cumple su vida útil y no se puede llevar a cabo ninguna de las ocho opciones anteriores, se debe buscar la posibilidad de recuperar la mayor cantidad de residuos del producto para que puedan ser procesados nuevamente y se conviertan en la materia prima para la fabricación de nuevos productos. Si bien el reciclaje es una de las estrategias más promovidas a nivel mundial, de las 9 R’s es la menos sostenible y rentable, por lo que lo ideal es que ésta siempre sea la última opción.

Como puedes ver, las 9 R’s son el eje fundamental de la economía circular, sin embargo, es una práctica que hoy en día no es muy promovida y aplicada principalmente en las economías emergentes, puesto que todavía priman los intereses económicos de las grandes compañías, y el cuidado y la preservación del medio ambiente y la naturaleza quedan rezagados a un segundo plano.

Los otros llamados a entrar en acción son las pequeñas y medianas empresas, al igual que los emprendimientos que están surgiendo, quienes tienen la posibilidad desde sus orígenes de implementar estrategias de la economía circular dentro de sus procesos de producción, con el objetivo de mitigar el impacto sobre el ambiente, agregar valor a sus productos, prolongar la vida útil de los mismos e implementar modelos de negocios sostenibles.

Finalmente, estas 9 estrategias también pueden ser aplicadas por cada uno de nosotros dentro de nuestros hogares, ya que a final de cuentas nosotros somos los consumidores finales y somos quienes tomamos la decisión de desechar los productos una vez no los necesitamos. Así que cada vez que estés en esa posición, antes de desechar ese objeto, hazte las siguientes preguntas:

¿Qué puede hacer con esto para alargar su vida útil? ¿Cuál de las 9 R’s aplica en este momento? ¿Antes de reciclarlo, que más puedo hacer con esto?

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Sobre Javier Areniz Flechas

Mi nombre es Javier Areniz y soy el autor/creador de ENERGÍA Y SOSTENIBILIDAD. Debido a mi experiencia personal y profesional, he aprendido la importancia de llevar una vida más sostenible, que permita contribuir a reducir los efectos e impactos generados por el cambio climático.

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